Lunes 22 de julio

22.07.24

Lunes de la 16ª Semana

SUBLIME ES SU VICTORIA

Nuestro Dios es un Dios victorioso, que quiere hacemos partícipes de su triunfo. Por Él podemos vencer al mal y derrotar al desagradecimiento frente a los beneficios de Dios, no con el sacrificio de novillos y de carneros (Mi 6,7), sino con la santidad de las obras y de la vida: «Te he explicado el bien: … simplemente que respetes el derecho, que ames la misericordia y que andes humilde con tu Dios» (Mi 6,8).

Con Cristo podemos triunfar frente a la muerte del alma y del cuerpo y de las resistencias de la mente a la fe. Cristo vive en sí el signo triunfador de Jonás: «Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo; pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra» (Mt 12,40). Cristo es más poderoso que la muerte, que en Él ha sido vencida.

La verdad de Cristo y su sabiduría derrotarán a las engañosas doctrinas de los hombres. El que rechaza la sabiduría de Cristo, cae en el error teológico y moral. El que acepta la enseñanza de Jesús, acoge su verdad salvadora, que triunfa sobre la muerte y sobre las falsas salvaciones y las mentiras, que orquestan los que no quieren creer en la salvación que es Jesús.

Quiero ser tuyo y unirme a Ti para que, participando de tus pruebas, tenga parte en tu desenlace triunfador. Me entrego a tu seguimiento, que conduce a la derrota de la muerte, del pecado y de los poderes engañosos del mal.

«Yo soy el Rey victorioso y triunfador. Venced Conmigo al pecado, al odio y a la muerte. Triunfad Conmigo sobre vuestro egoísmo y vuestra comodidad. Velad y orad para que no caigáis en la tentación».

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.