Lunes 10 de febrero

10.02.25

Lunes 5ª Semana

DIOS CREADOR Y RESTAURADOR

En el Credo proclamamos: «Creo en Dios Padre todopoderoso. Creador del cielo y de la tierra». Reconocemos que Dios lo hizo todo sabiamente, con poder, con conocimiento y con medida, y no caóticamente o por azar ciego. Proclamamos que toda criatura salida de las manos de Dios es en sí misma bella y buena: «Y vio Dios que era bueno» (Gn 1,10). También las criaturas maravillosas y grandes, como los astros, salieron de sus manos y no son en modo alguno divinidades, como pensaron algunas religiones panteístas; han sido diseñadas por Dios con movimientos ordenados y como instrumentos de su poder (Gn 1,14-18).

El hombre debe reconocer y respetar el plan trazado por Dios sobre sus criaturas, y debe adorarlo y darle culto por su inmensa grandeza.

Cuando el hombre, deteriora con su rebelión y con su pecado la obra de Dios en sus criaturas tendrá de nuevo que acudir a él como a un Dios restaurador. A Jesús acudían los estropeados y los enfermos que tocaban la orla de su manto y se curaban (Mc 6,56). Dios no sólo crea; restaura y hace nuevo todo.

Adoramos al Dios de cuyas manos «todo» sale y por el que «todo» es creado: la luz y el cielo, el agua y la tierra, las plantas y los animales (Gn 1,1-19). Adoramos a la Sabiduría creadora de Dios, que todo lo planea, lo mide y lo realiza con acierto. Adoramos el poder de Dios creador, que se extiende sobre todo el universo y sus profundidades espaciales. Adoro el Amor de Dios por todo lo que hizo y modeló, y todo estaba bien hecho (Gn 1,12). Pero con su libertad, ángeles rebeldes y hombres ignorantes estropeamos la obra de Dios, salida perfecta de sus manos y Dios tuvo que ponerse a restaurarla. Por eso, también tengo que adorar a ese Dios, restaurador y recreador de todo en Jesucristo. Por Él sana enfermos, perdona pecadores, resucita muertos y recrea criaturas renovadas por su Amor.

No te canses, Señor, de renovarnos y sanarnos.

Mira que somos la obra de tus manos.

Y ¡Bendito seas siempre, Dios Creador y RESTAURADOR!

¡Que todos los pueblos Te alaben, porque has hecho maravillas!

“El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo C – Ceferino Santos S.J.