Jueves 6ª Semana
DISCERNIR LAS SEÑALES DE DIOS
Tenemos que discernir desde la fe y el Espíritu de Dios para acertar.
Cuando Pedro confiesa a Cristo: «Tu eres el Mesías» (Mc 8,29), está guiado por el Espíritu de Dios y acierta. Cuando Pedro se deja guiar por la carne y sus criterios humanos y se opone al sufrimiento que Cristo predice para su pasión y muerte, se equivoca y «piensa como los hombres y ‘No como Dios» (Mc 8,33).
Si aprendemos a valorar y a proceder según Dios, Él sellará nuestras elecciones y nuestra conducta con señales de paz y de luz interior y con crecimientos en la fe, en la esperanza y en el amor.
Importa que aprendamos a conocer las señales de Dios. «Pondré mi arco en el cielo» (Gn 9,13), dijo Dios a Noé después del diluvio. El arco iris en el cielo era la señal de que Dios no iba a volver a exterminar a su pueblo bajo el agua; era el símbolo de la paciencia de Dios para el futuro (Gn 9,9-13).
Cristo crucificado, ultrajado y muerto (Mc 8,31), es la gran señal para los hombres del Dios, Amor perdonador. No pongamos dificultades como Pedro para admitir la Cruz de Cristo como señal de salvación y camino para la vida de unión con Jesús perseguido y doliente. La bandera de la cruz, el ‘vexillum crucis’, es signo y sello de Dios que purifica a sus hijos con la sangre de la cruz y los prepara para el cielo. Antes, el arco iris que unía el cielo con la tierra, era señal del Dios que prometía no volver a exterminar al hombre. Ahora es la Cruz de Cristo, levantado a lo alto, la que une cielo y tierra, a Dios y al hombre.
¿Aceptar la cruz como don y señal de Dios con prontitud o la rechazaré como Pedro? ¿Querré discernir con la luz y con las medidas perfectísimas de Dios, o preferiré mis medidas mundanas y erróneas? «Señor Jesús: enséñame a discernir con tu luz y a reconocer las señales de lo alto, con las que confirmas las elecciones acertadas y los procederes agradables a tu divina voluntad».
“El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo C – Ceferino Santos S.J.