Lunes 24 de febrero

24.02.25

Lunes 7ª Semana

NUESTROS DEFECTOS DE CREYENTES

Cristo se queja ante los discípulos, que no pueden curar a un joven mudo, epiléptico y endemoniado: «¡Gente sin fe! (Mc 9,18). Tal vez, unos no creían en que se pudiesen curar las enfermedades del muchacho con el poder de Cristo: epilepsia, sordera, mudez y posesión (Mc 9,24); otros no creerían que «tenía un espíritu que no le dejaba hablar» (Mc 9,16); a otros les faltaba visión de fe para saber qué tenían que hacer. ¿Puede pasarnos a nosotros algo parecido? ¿Qué clase de creyentes somos: firmes o inseguros; reduccionistas críticos, crédulos o maduros en la fe y en la esperanza? ¿Cuáles son nuestros defectos de creyentes?

Acaso ¿nos falta fe segura y eficaz ante los grandes problemas y dificultades de la vida, … esa fe que mueve montañas y es eficaz desde Dios? «Todo es posible al que tiene fe» (Mc 9,22), nos dice Jesús. Algunos nos pintan una fe para la que casi nada es posible; una fe disminuida, que no sirve para casi nada. «Ayuda nuestra fe», le pedimos al Señor.

«El Señor revela su sabiduría a los que lo temen» (Si/Eclo 1,10).

A lo mejor, nos falta oración constante e intercesión ante Dios en fe para que podamos ver sus maravillas. Cristo nos avisó: «Este género de demonios no sale sino es con oración…» (Mc 9,28).

Puede faltarnos también el ayuno de creyentes, que saben ha de añadirse la privación del ayuno a la oración para expulsar a los demonios, como dice la palabra incluida como añadidura a la oración y (ayuno) (Mc 9,28) en códices muy antiguos.

Pidamos al Señor que ponga sabiduría de Dios, conducta recta, fe crecida, intercesión eficaz y ayuno grato a Dios en nuestras vidas de creyentes para que ayudemos a que el mundo cambie. Que María, Madre de Jesús, la mujer de fe poderosa y de intercesión ardiente, nos ayude a seguir los consejos de su divino Hijo y a disminuir nuestros defectos de creyentes debilitados y flojos.

“El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo C – Ceferino Santos S.J.