Desde abril de 2013, el Ministerio Nacional de Sacerdotes de la RCCE está formado por dos matrimonios: José Belmonte y Begoña Peñalver junto a Pedro Perales y Susana Bellido.
El matrimonio, la otra vocación en la Iglesia que tiene categoría sacramental, donde nace todo sacerdote, donde debería ir formándose el corazón sacerdotal, se une para orar por ellos y cuidarlos. Sin familia no hay sacerdote…sin sacerdote no tenemos el Pan, el Bautismo, ni el Perdón…No tenemos a Cristo. El matrimonio, la familia (entre los dos matrimonios tenemos siete hijos) es el que sirve a los que Dios llamó y escogió como pastores de Su pueblo y Su heredad personal.
A través de este ministerio se trata de hacer llegar, al mayor número de sacerdotes posibles, la bendición que es la RCCE para que puedan arder con el fuego vivo del Espíritu y llevarlo a sus feligreses.
¿Cómo se hace esto? Invitándoles a participar en las asambleas y con el Retiro Anual de Sacerdotes de la RCCE. Se ora a diario por ellos y se les presenta nominalmente en la Eucaristía el día de su aniversario sacerdotal, en el que se les manda una felicitación firmada por el Asesor Nacional. También distribuimos a los grupos una felicitación por Pentecostés (fiesta tan querida para la RCCE) que firma el Coordinador Nacional.
Aprovechamos para animaros a cuidar especialmente a vuestros sacerdotes, a que alcéis vuestra alabanza a Jesús, Sumo y Eterno Sacerdote, que muestra su Amor y Fidelidad para con nosotros, a través del orden sacerdotal.
¡Señor, danos santos y numerosos sacerdotes!
¡¡BENDITO Y ALABADO SEA EL BUEN PASTOR QUE HA PROMETIDO NO DEJARNOS NUNCA SOLOS!!
Begoña Peñalver Rodríguez, responsable del MNS