Viernes de la 14ª Semana
CAMINOS DE ACCESO AL PADRE
El hombre está programado para vivir en Dios y alcanzarlo definitivamente como último fin. Dios no quiere ser para nosotros un Dios lejano: «Yo bajaré contigo a Egipto y Yo te haré subir» (Gn 46,4). Él desea estar cerca de nosotros. Esto quiere decir que hay muchos caminos de acceso a Dios. Veamos alguno.
La persecución y la prueba piensan algunos que son muestra del olvido o del enfado de Dios para con el hombre. Y no es así. Con la penitencia, la prueba, el dolor y la persecución, Dios nos despega de las cosas de la tierra y nos prepara para el cielo. Dios mismo nos guía a través de la enfermedad y de la muerte para caer en su abrazo de Padre.
La obediencia a Dios y a su Espíritu es también un camino que nos conduce a Dios. Jacob obedece la voz de Dios, que le manda bajar a Egipto (Gn 46,3), y Dios le bendice. Nosotros obedecemos la voz del Espíritu y él hablará por nosotros ante los tribunales (Mt 10,20) y se nos manifestará.
La perseverancia corona el itinerario de ida y llegada al Padre: «El que persevere hasta el final, se salvará» (Mt 10,22). Fiel es Dios y quiere regalar la fidelidad a sus hijos para que alcancen el don maravilloso e inmerecido de la perseverancia.
¡Oh, Dios, Señor y Padre nuestro!, concédenos llegar a Ti y ser acogidos en tu seno paterno. Perdona nuestras faltas y ayúdanos a recorrer con fe viva las sendas del encuentro Contigo y a vivir siempre en tu amor. Amén.
El Pan de la Palabra dánosle hoy” Ciclo A – Ceferino Santos S.J.