Viernes 28 de julio

28.07.23

Viernes de la 16ª Semana

TRANSMITIR LA BENDICIÓN

El pecado de Adán y-la actuación nefasta del maligno en Adán y Eva nos transmitieron muchos males profundos y daños espirituales. En cambio, las promesas de Dios, su Palabra, sus alianzas y sus mensajeros nos trasmiten bendiciones de lo alto. «Habéis sido bendecidos con toda clase de bienes espirituales en los cielos en Cristo» (Ef 1,3).

La Palabra de Dios, cuando es acogida en nosotros, produce frutos espirituales en abundancia (Mt 13,23). Las promesas de Dios aceptadas nos enriquecen con los dones anunciados: «Os daré pastores conforme a mi corazón, que os apacienten con ciencia y experiencia» (Jr 3,15). Cuando Israel caminaba por el desierto, Dios prometía bendiciones a su pueblo con tal de que le fueran fieles: «Actúo con piedad por mil generaciones, cuando me aman y guardan mis preceptos» (Ex 20,6).

Los impíos trasmiten su mal de hijos a nietos y bisnietos (Ex 20,25). Es útil la oración de sanación del árbol familiar de nuestros antepasados para que sean liberados y purificados y no pase a nosotros la herencia amarga de su pecado.

El Pan de la Palabra dánosle hoy” Ciclo A – Ceferino Santos S.J.