Lunes 9 de octubre

9.10.23

Lunes de la 27ª Semana

SE LE ACERCÓ

La Buena Noticia de Cristo es que Él mismo, judío piadosísimo y Buen Samaritano, se acerca a nuestra humanidad, herida por nuestros pecados y medio muerta al borde del camino (Lc 10,30). Cristo se acerca a nosotros los heridos del pecado, de las injusticias, del desamor y de los odios, y nos venda las heridas, nos unge con el vino de su sangre y con el óleo perfumado de su Espíritu (Lc 10,34) y nos introduce en la posada de sanación y de reposo de su Corazón y nos pone en tratamiento hasta que quedamos profundamente curados. La buena noticia de Cristo es que Él «practica misericordia» con nosotros (Lc 10,37), si es que Le dejamos. Por algo Cristo es el Amor misericordioso que nos salva.

No podemos anunciar otro evangelio que el del amor misericordioso de Dios, que se acerca a nosotros. No podemos pasarnos a otro evangelio, que signifique la negativa al sacrificio por la salvación de los hombres.

Jonás no tuvo amor a Dios ni misericordia por los pecadores de Nínive, y prefirió marcharse lejos, en dirección contraria a la que Dios quería, hacia Cádiz (Jon 1,3). El sacerdote y el levita del evangelio, que pasaron junto al herido por los ladrones, «al verlo, dieron un rodeo» (Lc 10,31.32) y se alejaron de él. La misericordia no da rodeos; se acerca al mal y a los heridos, y con el poder de Dios los alivia y los cura.

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.