Lunes 15 de enero

15.01.24

Lunes 2ª Semana

SACRIFICIOS GRATOS A DIOS

No cualquier sacrificio resulta grato a Dios, si Él no lo pide o no lo desea. También los pecadores se sacrifican por obtener la meta de sus deseos inconfesables. El rey Saúl, se reservó y «echó mano a los despojos de los amalecitas» (1 S 15,19) y al botín de ovejas y vacas, lo mejor de lo destinado al exterminio, para ofrecérselo en sacrificio al Señor» (1 S 15,21). Pero este sacrificio basado en una desobediencia a Dios, no le agradó al Señor: «Por haber rechazado al Señor, el Señor te rechaza como rey» (1 S 15,23).

Los sacrificios de los hombres sólo son agradables a Dios y valiosos para la Vida eterna, cuando van unidos al sacrificio redentor de Cristo, el Hijo amado del Padre. Una Vida santa, unida a la de Jesús, es un sacrificio de alabanza grato a Dios aunque se viva en consolación y gozo espiritual. Cuando vivimos en unión a Jesús, al Padre Le agrada que nos gocemos en Él. En cambio, un ayuno sin comunión con Jesús no resultaría grato a Dios: «¿Es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos?» (Mc 2,19). Ya llegará la hora de ayunar cuando Cristo se oculte o se ausente.

La novedad de vida con Cristo es grata al Padre; el vino nuevo del Espíritu (Mc 2,22) agrada a Dios en los odres nuevos de nuestras vidas renovadas. Y nuestro sacrificio unido al sacrificio nuevo de Cristo en la Cruz y en la Eucaristía, será ofrenda grata en la presencia de Dios.

«Todo sacrificio vuestro y todo acto bueno, unido a los de mi Hijo amado Jesús, tienen el perfume grato a Mí y el olor de suavidad del sacrificio de mi Hijo Jesús, vuestro Redentor. Esforzaos en poseer el buen olor de Cristo en vuestras vidas y el perfume de la obediencia y de la entrega generosa a Mí. Os acogeré como a hijos santificados y sellados por mi Espíritu con la imagen amada de mi Hijo Jesús».

Señor y Padre: recibe nuestros sacrificios y los de toda la humanidad, unidos a los de Cristo, tu Hijo, en su vida y en su Cruz. Transfórmalos en valiosos a tus ojos y acéptalos en olor de suavidad para la salvación de todos los hombres. Amén.

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.