Viernes 12 de abril

12.04.24

Viernes 2ª Semana de Pascua
EL QUE TENÍA QUE VENIR

Cristo es realmente el profetizado «que tenía que venir al mundo» (Jn 6,14) para salvarlo. Ya ha venido, pero ¡qué pocos se dan por enterados! En cambio, cuántos falsos salvadores se presentan a lo largo de los siglos. Ya, en los primeros tiempos de la Iglesia, Gamaliel nos cuenta cómo «un tal Teudas» (Hch 5,36) se presentó como hombre importante un poco antes de Cristo y como el profeta anunciado por Moisés, que iba a cruzar el Jordán a pie enjuto; pero fue muerto por sus perseguidores antes de que cruzara milagrosamente el río, según nos cuenta Flavio Josefo (Antiq. xx,541). San Lucas nos dice en los Hechos de los Apóstoles que «todo terminó en nada» (Hch 5,36b). Sucedió que Judas, el fundador de los zelotes, empezó a moverse el año 6 después de Cristo, pero también «pereció y se dispersaron sus secuaces» (Hch 5,37).

Cristo es el único dirigente de hombres que no acaba en nada, sino que va a más y resucitado vive para siempre y millones de seguidores le siguen a través de todas las edades de la historia. Él es el que tenía que venir y vendrá con gloria al final de los tiempos «como soberano de todos los reyes de la tierra» (Ap 1,5).

Los seguidores de Cristo, que anuncian su evangelio (Hch 5,42), perduran por medio de Cristo y en Él, fuente de vida eterna. Pues Cristo permanece vivo para siempre y es el que tiene que seguir viniendo a salvar a los hombres, que le siguen (Jn 6,2). Él continúa hoy alimentando a las multitudes con el Pan de su Palabra, y todavía sobra pan (Jn 6,12) para alimentar a las sucesivas generaciones venideras, para que no pasen hambre. Cristo es el que viene cada día y multiplica el pan de su carne y su presencia real en cada Eucaristía y, luego después de comer, recogemos lo que sobra, para que la venida de Cristo al sacramento del altar se perpetúe en nuestros sagrarios y le reverenciemos con adoración rendida.

«Bendito sea el Señor Dios de Israel y su Ungido por los siglos» (SI 41,14). Bendito seas Tú, Señor Jesús, que sigues viniendo a nosotros a lo largo de todos los siglos. Haz que Te sigamos con fe y con amor hasta tu retorno glorioso.

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.