Crónica de la I Asamblea Nacional de Niños (2012)

22.04.13

Durante los días 6 y 7 de julio se celebró en Madrid la 1ª Asamblea Nacional de Niños, en paralelo con la de adultos, y con el mismo lema: “Proclamad con valentía la Palabra de Dios”.

Esta asamblea iba dirigida a niños entre 9 y 14 años, y tuvo lugar en el Colegio Divino Maestro de Madrid, que nos acogió con mucho cariño, y que se encontraba muy cerca de las instalaciones del Parque de Atracciones, donde a su vez vivían su Asamblea los adultos.

A la llegada de los niños, la acogida se realizó en el Palenque del propio Parque, en el que permanecieron los más pequeños en Guardería. Al resto se les trasladó en autocar hasta el colegio, para así facilitar la asistencia a los que venían desde fuera de Madrid y no contasen con coche para llevar a los niños.

Tampoco los papás tuvieron que recogerlos a la hora de comer, como en años anteriores, lo cual fue muy bueno para los niños en cuanto a que les ayudó a centrarse en la Asamblea con menores distracciones.

Fueron dos días muy intensos, llenos de Alabanza, canciones, charlas, dinámicas, Eucaristía, Adoración, juegos, gymkhana, etc., donde pretendíamos que descubrieran cuánto nos ama el Padre, cómo nos elige y nos reviste para proclamar su Palabra. Y con una cinta en la frente que nos recordara que teníamos que amar a Dios con toda nuestra mente, otra en el brazo, para amarlo con toda nuestra fuerza, y otra en el pecho para hacerlo con todo nuestro corazón. Así nos sentíamos preparados y vestidos como soldados de Cristo para la misión.

Más tarde en la gymkhana descubríamos que cuando uno se pone en camino, como le pasó a Pablo de Tarso, aparecen las dificultades. Y a través de la vida de San Pablo, con diferentes pruebas muy divertidas, fuimos viendo cómo necesitamos orar y confiar en Dios para vencer. Poco a poco fueron abriendo el corazón a Dios para que Él hiciese su obra en ellos, y terminamos con un acto de Envío, donde se les regaló una tarjetita con un barco en el que íbamos todos navegando. El barco nos recordaba a aquel que llevó a Pablo de ciudad en ciudad, y también simbolizaba a la Iglesia, que viaja por todo el mundo llevando la Palabra. Después de rezar por cada uno de los niños, se les invitó a que en su vida “Proclamasen la Palabra de Dios con valentía”.

Ministerio Nacional de Niños (Revista Nuevo Pentecostés, nº 142, pág. 24)