Domingo 17 de diciembre

17.12.23

Domingo 3º de Adviento

CUANDO EL ESPÍRITU VIENE

El Espíritu de Dios plenifica a Jesús, el Mesías (Is 61,1a), y Él es quien nos lo trasmite a nosotros. Cuando el Espíritu viene, tienen que suceder cosas del Espíritu en nosotros. Tienen que llegar buenas noticias de paz y de gozo a los que sufren (Is 61,1b); hemos de encontrar corazones que estaban llenos de heridas que se alivian y se curan; tienen que darse cautivos de Satanás y del pecado, que quedan libres (Is 61,1c), porque donde está el Espíritu de Dios, allí está la libertad (2 Co 3,17).

Con la abundancia del Espíritu en el mundo, todos los años serían años de jubileo y de gracia del Señor (Is 61,2). Cuando su Espíritu llega, sentimos el gozo y la alegría del Señor (Is 61,3), a pesar de que gustemos la cruz. Sólo con Cristo se puede sufrir y gozar a la vez; tener cruz y ser bienaventurados, porque Él nos llena con su Espíritu de gozo y de plenitud. Con la abundancia del Espíritu, el Señor hace brotar en nosotros frutos de justicia e himnos de alabanza a Dios ante los pueblos (Is 61,11).

Una vez que hayamos recibido la llama del espíritu de Dios, hemos de luchar para «no extinguir el Espíritu» (1 Ts 5,19). Procuremos avivar su llama con el gozo, la oración y la acción de gracias (1 Ts 5,16-18), aceptando lo bueno y el discernimiento y la profecía; evitando todo mal (1 Ts 5,22) y consagrando a Dios todo nuestro ser: alma, cuerpo y espíritu.

Pidamos al Señor que no apaguemos ni la llama del Espíritu ni su voz, como quisieron hacer con Juan Bautista los sacerdotes y levitas de Jerusalén: ¿por qué bautizas si no eres ni el Mesías ni Elías ni el Profeta? (Jn 1,25). -Callaos, críticos de la acción del Espíritu, y dejadle de una vez que haga en Juan lo que vosotros ni hacéis ni dejáis hacer-. Juan bautiza porque está lleno del Espíritu de Dios, porque es testigo de la luz que es Cristo (Jn 1,7), porque es la voz que allana el camino del
Señor (Jn 1,23). -Dejadle hacer, críticos necios.

Señor y Padre: Que no extingamos con nuestra ignorancia tu Espíritu, cuando venga; que no enmudezcamos a los testigos de tu Palabra eficaz y transformativa.

Haznos testigos ante el mundo de la luz de tu Espíritu y de tu venida. Amén.

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.