Domingo 5ª Semana
EXPERIENCIA DE DIOS
Los que son llamados «hombres o mujeres de Dios» son personas que han tenido experiencia sobrenatural de fe y de amor del Dios vivo y cercano. La experiencia personal del Dios tres veces santo, que vivió en el Templo de Jerusalén el profeta Isaías (Is 6,1-4); la manifestación del Dios poderoso que San Pedro palpó a través de la pesca milagrosa en la persona de Cristo (Lc 5,6-7); o el encuentro de San Pablo con Cristo Jesús, vivo y resucitado (1 Co 15,8), llegan a abrumar al alma que experimenta y descubre la grandeza y la santidad de Dios y su propia pecaminosidad.
«Soy hombre de labios impuros» (Is 6,5), exclama Isaías ante su visión de Dios. «Apártate de mí, que soy hombre pecador» (Lc 5,8), dice San Pedro ante el poder de Jesús en la pesca milagrosa. Y San Pablo confiesa ante el Resucitado y ante los creyentes de Corinto: «Yo no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la Iglesia de Dios» (1 Co 15,9). Nunca merece el hombre tener esas experiencias de fe en que Dios se hace presente y operativo.
Tras la humillación y el sentimiento de indignidad, que se da ante la abrumadora experiencia del Dios que se desvela, viene a continuación el descubrimiento del sentido profundo de los hechos vividos y la confirmación de Dios para una elección o un envío: «He tocado tus labios, ha desaparecido tu culpa» (Is 6,7), escucha Isaías en su experiencia de Dios; desde ahora serás pescador de hombres» (Lc 5,10) le dice Jesús a Pedro; y Pablo puede afirmar: «Este es el Evangelio que os proclama y … que os está salvando» (1 Co 15,1-2).
Sólo podrán anunciar con eficacia y convicción personal la verdad de Dios los testigos de Dios, los que tuvieron experiencia profunda de su encuentro personal con Él por la fe y por el amor.
Como consecuencia de este encuentro con Dios brota la respuesta comprometida y el sometimiento generoso a Dios: «Aquí estoy; mándame» (Is 6,8). Estoy dispuesto a dejarlo todo por seguirte: «y ellos, dejándolo todo, Le siguieron». Así pasará con los hombres a los que Dios se les manifiesta.
“El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo C – Ceferino Santos S.J.