Jueves 11 de enero

11.01.24

Jueves de la 1 ª Semana

MIENTRAS DURA «ESTE HOY»

Los israelitas, en tiempos del sacerdote Elí, no eran fieles a Dios y fueron derrotados por los filisteos (1 S 4,2), quedando cuatro mil hombres muertos en el campo de batalla. Sin mejorar su conducta, la gente de Israel quiere obtener la victoria mágicamente, conduciendo al campo de combate al Arca de la Alianza (1 S 4,3), pero la derrota israelita fue tremenda; cayeron treinta mil israelitas y el Arca de Dios fue capturada por los filisteos (1 S 4,10-11). Pero éstos tampoco fueron dignos del Arca y morían llenos de tumores, hasta que devolvieron a Israel el Arca de Dios (1 S 5,6-7).

Tenemos que acercarnos a Dios en el «hoy» de cada día, con humildad y sumisión, sabiendo nuestra indignidad ante el Señor, como el leproso del evangelio: «Si quieres, puedes limpiarme» (Mc 1,40). Tenemos que acoger su voz imperativa y obedecerla: «Quiero, queda limpio» (Mc 1,41). «Vete a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés» (Mc 1,44).

Los dones de Dios son gratuitos, pero sellan una alianza que exige repuesta por nuestra parte, sin pasividades ni rechazos, con escucha y obediencia pronta. «Si hoy escucháis su voz, no endurezcáis el corazón» (Sl 94,8). Y, en el entretanto, pedimos el descanso parcial de la paz y la serenidad, que el Espíritu de Dios concede a los que le obedecen.

«Quiero sanar vuestros corazones rebeldes, heridos y manchados; quiero hacer en ellos mi morada santa. Quiero sanar vuestros oídos para que escuchéis y obedezcáis mi voz. Quiero daros fortaleza y ánimo para que, en la batalla, no os canséis de escucharme, de obedecerme y de seguirme. Yo os ayudaré siempre».

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.