Jueves 15 de febrero

15.02.24

Jueves de Ceniza

ELIGE LA VIDA DE DIOS

Siempre es buen tiempo para tomar decisiones acertadas. Dios nos invita a elegir entre, su vida divina o la muerte, entre su bendición o la maldición (Dt 30,19). El corazón del hombre desde su libertad obedece a Dios o le resiste (Dt 30,17). La obediencia al Señor se nos convierte en fuente de bendiciones de vida eterna dentro de nosotros. La ruptura de nuestras relaciones de amistad con Dios atrae las maldiciones del Señor sobre los rebeldes.

Cristo Jesús nos ofrece su misma vida y nos la entrega hasta ser ejecutado por los hombres y resucitar al tercer día (Lc 9,22). Elegimos esa vida divina que Él nos da y la permutamos por nuestro pecado y nuestra muerte. Morimos a nosotros, negándonos a nuestro querer y nuestros caprichos y cargando con la cruz de cada día (Lc 9,23), porque el que pierda su vida natural y terrena por la causa de Cristo la salvará” (Lc 9,24) en el orden natural y sobrenatural por medio de la vida de Dios en nosotros.

Si queremos recibir la vida de Dios, hemos de «amarlo, escuchando su voz, pegándonos a Él, pues Él es nuestra Vida» (Dt 30,20). Elegir la vida es elegir a Dios mismo.

Señor Jesús abrazamos la vida nueva y renovada, que Tú nos ofreces; queremos vivir de tu vida, que es plenitud y bienaventuranza sin final. ¡Gracias por regalárnosla!

«Por Mí, amados míos, tenéis acceso al Padre y a la vida eterna, que reside en Él. Aprovechad el tiempo fugitivo para amarme y llenaros de mi vida y de mi Espíritu. Pedidme por los que malgastan su vida, su eternidad y su tiempo, enfangados en el pecado. Se termina pronto la figura de este mundo y urge salir del sueño. Apresuraos a vivir mi Vida, para que no perezca la vuestra para siempre».

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.