Jueves 18 de julio

18.07.24

Jueves de la 15ª Semana

LA GENTE AGOBIADA

La gente agobiada (Mt 11,28) y deprimida no son uno ni dos. Son miles de hombres y mujeres que sienten sobre sus hombros el peso de la vida, de la enfermedad, del desamor, de la ruina y de la angustia. Muchos vagan por nuestras calles sin fe y sin esperanza. Sólo desde la fe podemos decir aún esperanzados: «Tú allanas el sendero del justo» (Is 26,7). El que cree, puede exclamar: «Señor: Tú nos darás la paz, porque todas nuestras empresas nos las realizas Tú» (Is 26,12).

Aunque venga sobre nosotros «la vara de la ira y el furor del bastón de Dios» (Is 10,5), El no rechaza del todo a su pueblo ni abandona a su heredad (Sl 93,14), porque el Señor se acuerda de su alianza eternamente (Sl 104,8).

Cuando Dios extiende el brazo poderoso de su Espíritu, el yugo de Jesús se vuelve dulce y suave (Mt 11,30). Jesús tiene poder para aliviarnos de la carga, pues él soporta el peso mayor de nuestra cruz y la hace suya.

Jesús: Te damos gracias porque Tú abrazas el peso de nuestros males y problemas. Tú nos ayudas con la fuerza de tu Espíritu a tolerar el sufrimiento y lo endulzas con la suavidad de tu amor y tus consuelos y con los prodigios de tus manos poderosas. Cada día experimentamos tus favores, tus maravillas y tus caricias. Por todo, Te damos gracias.

«Hijos míos: Yo os he enviado a mi Hijo Jesús para que os ayude a llevar vuestras pesadas cruces y vuestros trabajos agobiantes. Ayudad vosotros también a los afligidos y cansados. Así seréis hijos míos y Yo os aliviaré a vosotros».

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.