Jueves 4ª Semana de Pascua
Marcos evangelista
EL SEÑOR ACTUABA CON ELLOS
Lo maravilloso del evangelizador cristiano es que no actúa solo, ni trabaja ni evangeliza solo. Cristo enviaba a los Once a evangelizar: «Id al mundo entero y proclamad la Buena Noticia a toda la creación» (Mc 16,15). Jesús les envía ordinariamente de dos en dos, para que vivan el apoyo de la comunidad creyente; pero Cristo mismo, aunque «asciende al cielo y se sienta a la derecha de Dios» (Mc 16,19), no deja solos a sus discípulos:
«Fueron y proclamaron el evangelio por todas partes, y el Señor Jesús actuaba con ellos y confirmaba la palabra con los signos que les acompañaban» (Mc 16,20).
Jesús «se interesa por nosotros», sus discípulos, para que podamos «descargar en Él todo nuestro agobio» (1P 5,7). Podemos resistir la tentación y el padecimiento, porque «el Dios de toda gracia… nos restablece, nos afianza, nos vigoriza»(1P 5,10). Podemos nosotros, que somos débiles, sentirnos fuertes en Dios, porque «suyo es el poder por los siglos» (1P 5,11).
Su poder llega a los discípulos de Jesús, que no están solos y Jesús actúa en ellos: «echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas…, impondrán las manos a los enfermos y quedarán sanos» (Mc 16,18). Marcos tuvo experiencia de esto en su vida: el poder de Jesús se quedó con los suyos.
¡Gracias, Jesús, por tu compañía continua y amorosa con nosotros! ¡Gracias porque Tú eres nuestro camino y nuestro poder, nuestra verdad y nuestra vida! Amén.
«Evangelizad con mi ayuda a tiempo y a destiempo. Anunciad mi Buena Noticia a los pobres, que viven tantas experiencias adversas. Buscad mi consuelo en las palabras vivas de mi evangelio y en el servicio amoroso de los abandonados y afligidos. Sanadlos en mi nombre».
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.