Jueves 8 de agosto

8.08.24

Jueves de la 18ª Semana

Santo Domingo de Guzmán
HERALDO DE LA SALVACIÓN

El gran mensajero de Dios por antonomasia es el Verbo del Padre, Cristo Jesús. En la historia de la salvación Dios ha ido eligiendo mensajeros suyos para guiar a su salvación a los hombres.

Santo Domingo de Guzmán fue un gran mensajero del Evangelio de Jesús por España Francia e Italia. «¡Qué hermosos son los pies del mensajero que anuncia la paz!» (Na 1,15; Is 52,7). En la persona de Domingo «surgió como un fuego un nuevo heraldo de la salvación; su palabra era ardiente como una antorcha (Si/Eclo 48,1). No bastan palabras tibias para convertir al mundo. Santo Domingo supo formar nuevos mensajeros y predicadores en la Orden que él fundó. En su corazón latían las palabras de San Pablo: «Ay de mí si no anuncio el Evangelio» (1 Co 9,16). Con el poder del Espíritu supo hacer discípulos de todas las naciones (Mt 28,19).

Domingo de Guzmán: intercede ante Cristo para que aumente en nuestro mundo el número y el fervor de los mensajeros que anuncian la salvación y enseñan a perder la propia vida por Cristo para ganar la definitiva y triunfadora.

«Hermanos míos, que acogéis la Palabra de Dios, que yo, Domingo de Guzmán, propagué y difundí. Dios sigue buscando entre vosotros nuevos difusores de sus mensajes de vida. Estudiad su Palabra, meditadla, amadla, difundidla. Jesús os elige para que seáis sus infatigables mensajeros».

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.