Lunes 10 de marzo

10.03.25

Lunes 1ª Semana de Cuaresma

LA MISERICORDIA DEL SEÑOR LLENA LA TIERRA

Dios, que es el Santo de los santos (Lv 19,2), quiso hacernos santos a nosotros con el cumplimiento de sus mandamientos, en los que nos enseña a amar al prójimo como a nosotros mismos (Lv 19,18) y a respetar cuidadosamente sus derechos, su fama, sus bienes y sus vidas (Lv 19,11-17). Cristo no vino a abolir estos mandatos radicales de Dios, sino a llevarlos a la perfección (Mt 5,17). En el Juicio definitivo Cristo nos juzgará por nuestro cumplimiento del precepto del amor: «Estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme» (Mt 25,36).

Cuando no cumplimos con perfección los mandatos del amor, nos queda el acogernos a la misericordia y al perdón de Dios. De hecho, «la misericordia de Dios llega a sus fieles de generación en generación» (Lc 1,50) y llena la tierra. Esta misericordia divina alcanza a sus fieles directamente, pero también a través de hombres y mujeres que la ejercitan con sus hermanos por todas las naciones. La misericordia de Dios alcanza por medio de los creyentes a los enfermos a los encarcelados, a los hambrientos, a los desnudos y a los tristes (Mt 25,35-36). Pero aún quedan muchos hombres a los que no llega esta misericordia de Dios encarnada en sus hijos.

»Te pedimos, Señor Jesús, que nos des un corazón misericordioso hacia los hermanos necesitados, que son tu imagen. Compadécete de ellos con tu Corazón misericordioso; acércales tú Amor en nuestra compasión y ternura … Que cuando nos alcance la enfermedad, el sufrimiento y la muerte no digamos como los que están faltos de fe: ¿Dónde está Dios, que no remedia estos males? Porque ahí, ¡en el mal, en la enfermedad, en la muerte, se ha encarnado la misericordia de nuestro Dios! Ahí, Señor, está también tu misericordia que nos espera y que nos ama. Danos, Señor, ojos de fe para verte a Ti y a tu misericordia presentes y vivos en medio del sufrimiento y de la muerte de tus hijos».

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo C – Ceferino Santos S.J.