Lunes de la 23ª Semana
LA CURACIÓN TOTAL EN CRISTO
El misterio escondido en Dios durante siglos, ahora se nos ha revelado en Cristo (Col 1,29), que es esperanza de la gloria (Col1,27b) y salvación de la humanidad. Jesús nos quiere sanos y salvos tanto como individuos como comunidades.
En la sinagoga, un sábado, Jesús determina que el hombre de la mano seca, «con parálisis en su brazo derecho» (Lc 6,6), quede sanado. «Extiende tu brazo» (Lc 6,10), le dice Cristo y el brazo lesionado quedó restablecido. Se trata aquí de una curación física. Cristo además de nuestra sanación física se preocupa por nuestras curaciones espirituales, afectivas y comunitarias. Jesús hubiera querido sanar afectiva y espiritualmente a los letrados que le acechaban para ver si sanaba en sábado (Lc 6,7) y que se pusieron furiosos con la curación hecha por el Señor (Lc 6,11). Necesitamos que Jesús nos sane de la ira, de la envidia, de las ideas equivocadas, de los recuerdos traumáticos y de los corazones endurecidos para el amor. Solos no sabemos curarnos y de Cristo sale un poder misericordioso y curativo.
A Cristo le importa sobre todo nuestra curación espiritual. Quiere ayudarnos a destruir el mal y el pecado que hay en nosotros. La comunidad cristiana ha de mejorar también con el servicio sacrificado de sus dirigentes: «Me alegro de sufrir por vosotros» (Col 1,24a), dice San Pablo. Los sufrimientos del Cuerpo total de Cristo, que es la Iglesia (Col 1,24b) colaboran para purificar a los miembros de la iglesia militante y purgante. ¡Cuántas almas en su purgatorio serían ayudadas para purificarse de su reato de culpas temporales por nuestros sufrimientos, unidos a los de Cristo Redentor! ¡Benditas las sanaciones individuales y eclesiales, corporales y espirituales que tenemos en Cristo!
Sana y salva, Señor Jesús, cada día y cada hora, a tu Iglesia en camino. Renuévala con tus dones y tus gracias para que sus miembros puedan ser un día piedras vivas y resplandecientes en la Sión celestial de tu gloria. Amén.
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.