Lunes 17 de marzo

17.03.25

Lunes 2ª Semana de Cuaresma

HEMOS PECADO CONTRA TI

Como al profeta Daniel nos abruma la santidad y la grandeza de Dios: «¡Ah, Señor, Dios grande y temible, que guardas la alianza y el amor a los que te aman!» (Dn 9,4). Nos reconocemos indignos de los favores de Dios en su santa presencia, porque somos pecadores e hijos de pecado. No podemos exigir nada de Dios por nuestros méritos propios. Más bien, nos humillamos ante Dios como pecadores:

«Nosotros hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos sido malos, nos hemos rebelado y nos hemos apartado de tus mandamientos y tus normas» (Dn 9,5).

Pero confiamos -no en nosotros-, sino en la misericordia de Dios que llena la tierra y que alcanza de generación en generación a los que le temen (Lc 1,50), porque corresponde «al Señor nuestro Dios la piedad y el perdón» (Dn 9,9). En la piedad y en el perdón de Dios Padre confiamos; no en nuestros méritos. La compasión paterna de Dios Padre; la compasión fraterna de Dios Hijo y la compasión amorosa de Dios Espíritu Santo nos vuelve confiados y abiertos a las maravillas y a la ternura de Dios.

El mar de la misericordia de Dios ahoga los pecados innumerables de las generaciones humanas, como las aguas del Mar Rojo sepultaron en sus olas a los egipcios, perseguidores del pueblo de Dios.

«Gracias, Señor, por el mar inagotable de tu misericordia que nos lava y nos inunda. Te pedimos poder imitarte en el perdón y en la compasión hacia todos:

«Sed compasivos y misericordiosos como vuestro Padre es compasivo» (Lc 6,36). Enséñanos a perdonar para que seamos perdonados (Lc 6,37).Sumérgenos en tu misericordia para que nuestro pecado desaparezca y seamos purificados por Ti».

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo C – Ceferino Santos S.J.