Lunes de la 33ª Semana
PERMANECER EN LA FE Y EN EL AMOR
A pesar de las dificultades y los contratiempos de la vida, Dios nos pide que perseveremos y permanezcamos en la fe y en el amor primero, prontos siempre al testimonio decidido.
Muchos Israelitas en tiempos del rey Antíoco Epífanes resisten firmes en la fe y «prefieren la muerte antes que contaminarse con las costumbres paganas y profanar la alianza santa» (1 M 1,65-66).
El ciego de Jericó, a pesar de que le mandaban callarse, persevera en su fe en Jesús y repite su grito: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!» (Lc 18,39). La fe perseverante consigue maravillas. Jesús mismo lo reconoce cuando cura al ciego: «Recobra la vista; tu fe te ha curado» (Lc 18,42).
Señor y Padre nuestro: haznos testigos de tu fe y de tu amor.
Ayúdanos a volver al amor primero, que eres Tú mismo con tu Santo Espíritu.
Concédenos perseverar hasta el fin en medio de las dificultades.
¡Glorificado seas en tus fieles testigos San Pedro y San Pablo y en todos tus santos mártires! Amén.
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.