Lunes 21 de agosto

21.08.23

Lunes de la 20ª Semana

PEDAGOGÍA DE DIOS

Dios nos conduce por caminos misteriosos y parecidos a los de su Hijo Jesús en su estancia terrena y, en todas las circunstancias, Él busca sacar de todo bienes para aquellos que le aman. Es frecuente que el Señor en su pedagogía divina convierta en bendiciones nuestras humillaciones y pruebas para atraernos más a Él. ¿Por qué las pérdidas de los bienes terrenos o de un ser querido se cambian en una llamada misteriosa para entregarnos más a Dios? ¿Por qué una humillación o un disgusto pueden abrirnos caminos de santidad?

La renuncia a sus riquezas hubiera conducido al joven rico a conocer mejor lo que le faltaba (Mt 19,20), el misterio radical de Cristo. Así hubiera tenido un tesoro en el cielo (Mt 19,21) y la compañía santa de Cristo en la tierra. Pero este hombre no entendió la pedagogía misteriosa de Jesús y no supo cambiar sus bienes por los que Cristo le ofrecía.

Dios acostumbraba a corregir a su pueblo, cuando éste le abandonaba, poniéndolo en circunstancias difíciles para que de nuevo sintiesen la necesidad de acudir a Él (Jc 2,15). El Señor les enviaba remedio por medio de sus Jueces, pero pronto el pueblo volvía a olvidarse de Dios después que cesaba la prueba. Eran un pueblo de dura cerviz: «no se apartaban de sus maldades ni de su conducta obstinada» (Jc 2,19).

Señor: enséñanos a comprender tu divina pedagogía con nosotros. Corrígenos con amor y haz que en las pruebas Te descubramos a Ti; acudamos a Ti y nunca Te abandonemos. Amén.

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.