MISTERIO DE NAVIDAD
Nos acercamos la mañana de Navidad a Jesús Niño, que es un misterio de amor. La Palabra que estaba junto a Dios y era Dios (Jn 1,1), se nos entrega en el misterio de un Niño que no sabe hablar. El Camino que nos lleva al Padre se nos manifiesta en un niño que no sabe andar. El que sostiene al universo con su Palabra poderosa (Hb 1,3), es sostenido como niño débil en brazos de su madre María. Aquél «por quien se han ido realizando las edades del mundo» (Hb 1,2b), está fajado con pañales e inmóvil en un pesebre de Belén. Aquél que es «la luz que brilla en las tinieblas» (Jn 1,9) y es el reflejo de la gloria del Padre (Hb 1,3), nace como niño pequeño en la oscuridad de un humilde pesebre. «Aclare quien sepa y pueda este misterio de amor».
La Palabra que es «la luz verdadera que ilumina a todo hombre» (Jn 1,9), que viene a este mundo, deja a oscuras el portal y la cueva donde nace a media noche. La Palabra de Dios, en la que está la vida (Jn 1,4) y es poder para dar vida divina y hacer hijos de Dios (Jn 1,12), necesita del pecho de María, la Madre, y de sus cuidados maternales para seguir viviendo. «Aclare quien sepa y pueda este misterio de amor».
Señor Dios de los misterios, que no podemos entender ni abarcar: al recibirte a Ti, recibimos de tu plenitud gracia tras gracia (Jn 1,16) y somos hechos hijos de Dios; pero, ¿cómo, Señor? -De modo misterioso por la fe y por el amor. También podemos conocer al Padre, a quien el Hijo conoce y ve. -¡Oh, luz de Dios!
Vivimos en tu misterio y en tu luz, en tu verdad y en tu vida; vivimos tu misterio de amor que nos invade desde tu pequeñez de niño recién nacido, para que no muramos aplastados por el misterio de la grandeza infinita de tu divinidad.
¡Gracias, Niño infante, que no hablas, y Palabra eterna del Padre! Mis brazos y mi fe pueden abarcarte y abrazarte, sin que me aniquile tu poderosa grandeza.
¡Gracias, Dios cercano hasta hacerte niño, para que podamos amarte y servirte como hermano nuestro, próximo, amoroso e íntimo! Amén.
“El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.