Lunes 27 de mayo

27.05.19

Lunes 6ª Semana de Pascua

EL AYUDADOR

El Espíritu Santo es el gran apoyo y ayudador del cristiano. En los momentos de prueba y de dificultad el Espíritu de Dios nos ayudará «para que no se tambalee nuestra fe» (Jn 16,1). En los momentos de soledad e indefensión, el Espíritu moverá los corazones de los creyentes para que encontremos en ellos comunidad y ayuda, como hizo con Pablo y Timoteo, al llegar a Filipos y recibir acogida y ayuda en la casa de Lidia, la vendedora de púrpura, que adoraba a Dios (Hch 16,14-15).

El Espíritu Santo nos hablará y dará testimonio acerca de Jesús (Jn 15,26) y nos ayudará para que nosotros aprendamos a dar el testimonio de Cristo y de su persona divina (Jn 15,27). El Espíritu, que penetra las profundidades misteriosas de Jesús, nos revelará su persona divina y su divino amor.

El Espíritu del Resucitado tiene poder para «abrirnos el corazón» (Hch 16,14) y para penetrar y morar en él nuestro protector. Él tiene poder para abrirnos la mente a los misterios de Cristo y para dirigirla por las sendas de Dios. Él tiene capacidad para sanar todo nuestro desorden interior -consciente e inconsciente- para que vivamos en su paz y en su servicio.

Señor Jesús: unge mi mente con tu Espíritu, guíala, ilumínala, sánala. Que tu Espíritu me ayude continuamente. Señor, abre mi corazón para que mores en él, en él te muevas y actúes y en él vivas y ames para siempre. Mora también en mi inconsciente, para que el desorden emocional sea sanado en mí con tu presencia, oh, Ayudador, oh, Espíritu.

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo C (Ceferino Santos S.J.)