Lunes de la 30ª Semana
Simón y Judas, apóstoles
EN ESPERANZA
Somos miembros de la familia de Dios (Ef 2,19) por la fe y por el bautismo; pero aún no se ha manifestado lo que seremos (1 Jn 3,2). Vivimos las realidades definitivas pero en esperanza, porque aún no las vemos claramente ni las poseemos en totalidad: «En esperanza hemos sido salvados» (Rm 8,24).
Estamos edificados sobre el cimiento firme de los apóstoles y los profetas (Ef 2,20), pero aún no está concluido el edificio del Templo de Dios. Nuestro trabajo de colaboradores de Dios está todavía en marcha. Nos integramos en la construcción definitiva como morada de Dios en el Espíritu, pero no estamos confirmados en gracia para que afirmemos sin duda alguna que seremos siempre fieles a Dios.
Hemos sido llamados por Cristo a seguirle, como le siguieron los doce llamados por Él (Le 6,13); Cristo nos ha escogido como escogió a Simón y a Judas Tadeo, el de Santiago (Lc 6,15-16), pero aún nuestra elección no ha sido confirmada definitivamente.
Vivimos en la confianza de que Dios que comenzó su obra en nosotros, la llevará a término.
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.