Lunes de la 30ª Semana
LOS NOMBRÓ ENVIADOS
Jesús es el gran enviado del Padre para liberar a los hombres de sus males, de sus pecados, de sus enfermedades y opresiones. Cristo le dice a la mujer encorvada desde hacía dieciocho años: «Mujer, quedas libre de tu enfermedad» (Lc 13,12), y la enferma se puso derecha.
Es Cristo quien nombra enviados a «Simón y a Judas, el de Santiago» (Lc 6,13.15) y a sus compañeros. Son sus enviados para mantener y difundir la llama de Cristo, «luz del mundo» (Jn 8,12) entre aquellos que los iban a escuchar. Serán enviados con los mismos poderes reales, sacerdotales y proféticos de Jesús para anunciar entre judíos y gentiles a Cristo y a su mensaje salvador. Van a ser mandados sus apóstoles hasta los confines de la tierra para que atraigan a los extraños y forasteros a que se conviertan en ciudadanos del pueblo de Dios y miembros de su familia.
¡Gracias, Señor Jesús, por tus apóstoles y enviados, que son don tuyo para nosotros y para el mundo! Haz de nosotros nuevos enviados que transporten la antorcha de tu luz a todos los hombres que son tiniebla, desde la recepción gozosa de tu mensaje de salvación. Amén.
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.