Lunes 1 ª Semana de Adviento
EL SEÑOR QUE VIENE
El anuncio del Adviento explicita a todos los hombres que el Señor viene. Viene a nosotros en forma humana de Hijo del hombre para no deslumbrarnos con la gloria de su divinidad. Así se acerca humilde a nuestro pecado y a nuestra miseria: «Tengo en casa un criado que está paralítico y sufre mucho» (Mt 8,6). Para esto es enviado Jesús, para restaurarnos y sanarnos: «Voy Yo a curarlo»(Mt 8,7).
Tal vez nos sobrecoja que Jesús, el Hijo del Dios grande, venga a nuestra pequeñez y a nuestra miseria: «Señor, ¿quién soy yo para que entres bajo mi techo?» (Mt 8,8). -Mira nuestra indignidad y cúranos a distancia sin mancharte con nuestra miseria-. Pero no somos nosotros los que manchamos a Cristo con nuestra maldad, sino que es Cristo quien nos limpia con su pureza. Cuando venga el Señor, «El lavará la suciedad de las hijas y los hijos de Sión y fregará la sangre con su soplo ardiente» (Is 4,4), y con su Espíritu de santidad nos hará santos (Is 4,3).
Aunque por respeto le digamos al Señor que no venga a nosotros y que «basta que lo diga de palabra para que quedemos sanos» (Mt 8,8b), el Señor es cercanía y su Palabra no es sólo sonido, es «dabar», Palabra-acción, que se realiza eficazmente en nosotros, mora en nosotros y toca nuestro interior. Así el Señor que es palabra y acción, viene a nosotros.
De modo especial, la humildad de no considerarnos dignos de la presencia del Señor, le atrae hacia nosotros, como la humildad de María Virgen lo atrajo a su seno. La fe en el poder de Jesús le inclina también hacia nosotros: «En Israel no he encontrado en nadie tanta fe» (Mt 8,10).
Señor Jesús: no somos dignos de que vengas a nosotros, pero Te necesitamos como Salvador, que viene a purificarnos de nuestras manchas, a curarnos de nuestros males, a hacernos santos e hijos del Padre, a ofrecernos «sombra en la canícula, refugio en el aguacero, cobijo en el chubasco» (Is 4,6), protección amorosa y providente para tus hijos necesitados.
¡Gracias, Jesús hermano, por venir a nosotros!
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.