Martes de la 32ª Semana
DEDICADOS A LAS BUENAS OBRAS
Es confortante saber que «la vida de los justos está en las manos de Dios, donde no les toca el tormento» (Sb 3,1). Aparentemente los fieles del Señor llevan una vida dura: «La gente pensaba que eran castigados, pero ellos esperaban seguros la inmortalidad» (Sb 3,4). Viven la vida sacrificada de servidores del Señor, que, al volver del trabajo de todo el día, se ciñen y sirven la cena de su Señor (Lc 17,8). «Somos unos siervos humildes, que hemos hecho lo que teníamos que hacer» (Lc 17,10).
Una de las cosas que tienen que hacer los justos son las obras buenas de servicio, propias de la vocación y del ministerio que Dios nos dé. Entonces, «los fieles permanecerán con Él en el amor, y sus elegidos encontrarán gracia y misericordia» (Sb 3,9) y bendición bienaventurada por todas sus obras buenas.
Ilumínanos, Padre de toda sabiduría, con la luz de tu Palabra y con la esperanza de nuestro feliz destino, mientras nos esforzamos con tu gracia en servirte con obras buenas y santas. Amén.
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.