Martes 18 de julio

18.07.23

Martes de la 15ª Semana

LOS AYES DE CRISTO

Vivimos en un mundo cruzado de lamentos y quejas por los males de nuestros pueblos. En Egipto gemían las madres hebreas porque sus hijos varones eran arrojados al Nilo. Moisés, el niño encontrado por la hija del Faraón en una cesta embetunada entre los juncos del Nilo, también lloraba su abandono y su hambre (Ex 2,6). Gemían los hebreos esclavizados y los que eran muertos por la violencia de sus amos egipcios (Ex 2,11). Y gimen generaciones y generaciones de hombres y mujeres por las desgracias y adversidades de la vida a lo largo de la historia. Nos lamentamos de muchas cosas y, a veces, no nos lamentamos por el mal profundo del pecado.

A Cristo le dolieron, sobre todo, nuestros pecados y faltas, porque conocía su gravedad y sabía que nos envilecen, arruinan, destruyen y enemistan con Dios y con los hombres. Por esto, del corazón y de los labios de Cristo brotaron «ayes» y lamentos, que el evangelio recuerda, ante la impenitencia y las faltas de fe y de conversión de las ciudades costeras del Lago de Galilea: «¡Ay de ti, Corozaín; ay de ti, Betsaida!» (Mt 11,21). A Cristo le duelen las faltas de fe y conversión de los pecadores y de los pueblos: «Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, se habrían convertido ya hace tiempo, cubiertas de sayal y de ceniza» (Mt 11,21b).

Señor Jesús: creemos en Ti como en nuestro perdonador y Salvador.

Confiamos en Ti como en nuestro apoyo seguro y ayuda permanente.

No temeremos si Tú estás con nosotros y nosotros estamos Contigo y a Ti nos convertimos y en Ti nos apoyamos y esperamos.

Que Santa María del Carmen, Madre tuya y nuestra, nos ensene a confiar y a creer como ella lo hizo: «Bienaventurada Tú que creíste» (Lc 1,45). Ella sufrió y lloró por nuestros pecados; pero sabía desde la fe que Tú siempre ayudas a tus siervos de generación en generación, en los peligros y los pones a salvo, en sus vidas y después de sus muertes. Con María y por María, Señor, confiamos en Ti.

El Pan de la Palabra dánosle hoy” Ciclo A – Ceferino Santos S.J.