Martes 18 de junio

18.06.24

Martes de la 11ª Semana

AMOR SIN LÍMITES

Sólo el amor de Dios es un amor sin límites, pues es infinito. Nosotros, al participar del amor de Dios en nuestras vidas, hemos de aspirar a vivir un amor sin fronteras. En un amor ilimitado entran también los enemigos, los malhechores y malvados.
No amamos sus crímenes ni sus pecados, pero sí abrimos nuestro amor a sus personas. Dios no ama las injusticias ni los crímenes de Ajab, rey de Israel, ni los robos y asesinatos de Jezabel, su esposa. El Señor proclama en su Palabra: «No hubo otro que se vendiera como Ajab para hacer lo que Yahveh reprueba, empujado por su mujer Jezabel» (1 R 21,25). Pero Dios, al ver nuestro arrepentimiento, nos retira el castigo: «Por haberse humillado ante Mí Ajab, no lo castigaré mientras viva» (1 R 21,29). El amor de Dios alcanza a los pecadores que se arrepienten.

Nosotros debemos imitar a nuestro Padre celestial que es perfecto (Mt 5,48) y hace salir su sol sobre buenos y malos. Un amor sin límites ama también a sus enemigos. Tenemos que hacer bien a los que nos aborrecen; hemos de rezar por los que nos persiguen y calumnian (Mt 5,44). Así lo hizo Cristo con sus enemigos, orando por ellos y derramando gracias y favores sobre sus personas. Este es también el proceder de nuestro Padre celestial, que envía su lluvia sobre justos e injustos (Mt 5,45).
Amar a los que nos aman no tiene mérito especial. Así lo hacen también los paganos. El amor ilimitado ha de llegar también a nuestros hermanos, los pobres.

El ejemplo de amor sin límites de Cristo y su caridad para con todos nos urge a entregarnos con amor a los pobres, a los malhechores y a los enemigos con el corazón sin medida de Cristo. Que el Señor Jesús nos acoja misericordiosamente en su Corazón de amor y que nos mida con una medida de amor más generosa que la nuestra.

«Vuestro egoísmo pone murallas a mi Amor. Dejadme derribar vuestros muros y recibid un corazón nuevo, que sepa amar como Yo os amo».

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.