Martes 18 de marzo

18.03.25

Martes 2ª Semana de Cuaresma

SOLO ÉL

Sólo Dios nos puede ayudar a cambiar radicalmente: «Cesad de obrar mal, aprended a obrar bien, buscad la justicia, defended al oprimido, sed abogados del huérfano, defensores de la viuda» (Is 1,17). Sin el apoyo de Dios no podemos cumplir sus mandatos y exigencias. Cuando nos abrimos al amor del prójimo necesitado, Dios nos perdona y hace blanquear nuestros pecados como la nieve (Is 1,18). Esto es acción misericordiosa de Dios.

No nos salvamos sólo por «cargar en los hombros fardos pesados e insoportables» (Mt 23,4) de preceptos y observancias legales. Nadie puede perdonarnos ni salvarnos sino sólo Él, Cristo el Salvador. Nadie lava las manchas de nuestro pecado sino sólo Él. Nadie enseña el camino de la vida eterna, sino sólo Él, el Cristo, el único maestro para el tiempo y para la eternidad: «uno solo es vuestro Maestro» (Mt 23,8). Y nadie tiene autoridad y señorío sobre todas las edades y sobre todos los hombres, sino sólo Él: el único Señor. «Uno solo es vuestro Señor, Cristo» (Mt 23,10).

Sólo lo que está sometido a Ti, Señor Jesús, queda sublimado y ennoblecido. Lo demás son esclavitudes envilecedoras, aunque las llamemos nuestras libertades. Solo Tú nos elevas al orden de lo sobrenatural y de lo divino, cuando nos sometemos plenamente a Ti y sólo a Ti te reverenciamos como a nuestro Maestro y Señor, como a nuestro único Jefe y nuestro único Dios. Haz que vivamos siempre sometidos a Ti, Dios nuestro, y sólo a Ti. Amén.

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo C – Ceferino Santos S.J.