Martes 27 de agosto

27.08.24

Martes de la 21ª Semana

San Agustín

BUENOS SERVIDORES DE LA PALABRA

El buen servidor del Evangelio no busca su propia gloria, sino la de Dios y desea comunicar el evangelio de vida a los creyentes para que reciban «la gloria de nuestro Señor Jesucristo» (2 Ts 2,14). El buen evangelizador no trasmite sólo bellas palabras; lleva consigo la eficacia del Espíritu, que transforma por dentro y por fuera al creyente, y comunica el poderoso amor de Jesús, «que consuela internamente y da fuerzas para toda clase de palabras y obras buenas» (2 Ts 2,16). La acción de Cristo en nuestro interior es tan poderosa que se manifiesta al exterior en obras y palabras santas y buenas.

¡Qué diferencia tan grande con los malos y orgullosos servidores de la palabra, que limpian la copa y el plato por fuera, mientras por dentro rebosan de avaricia y desenfreno (Mt 23,25)! Esos guardan apariencias y preceptos mínimos y se olvidan del derecho, de la compasión y de la sinceridad (Mt 23,23).

Señor Jesús: prepara buenos ministros de tu Palabra; que la comuniquen con fidelidad y valor; que no se busquen a sí mismos y tengan audacia para defender tu verdad y tus intereses. Que Vivan para tu gloria y la trasmitan a todos los que crean en tu evangelio. Amén.

«Quiero que poseáis la gloria que Yo recibí de mi Padre. Yo seré vuestro consuelo y os daré fuerzas para toda clase de obras buenas. Vivid en mi unidad por la fe y el amor. Servidme sin cansaros. Os amo».

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.