Martes 3 de septiembre

3.09.24

Martes de la 22ª Semana

PARA OBTENER LA SALVACIÓN

Dios todo lo ordena para que su Nombre sea glorificado y nosotros obtengamos la salvación eterna: «Dios no nos ha destinado al castigo, sino a obtener la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo» (1 Ts 5,9).

La maravillosa enseñanza de Cristo, que hablaba con autoridad (Lc 4,32), va dirigida para guiarnos a Dios y mostrarnos las sendas de la salvación. El poder, que Cristo demuestra sobre los demonios y los espíritus inmundos obligándolos a salir de los hombres (Lc 4,36), está orientado a que recibamos la salvación por medio de Jesucristo.

La recepción del «Espíritu de Dios para que tomemos conciencia de los dones que de Dios hemos recibido» (1 Co 2,12), apunta a facilitar nuestro conocimiento de Dios y a la obtención de la salvación que Jesús nos trae. El Espíritu nos facilita que conozcamos lo íntimo de Dios (1 Co 2,11), no para satisfacer una vana curiosidad de los hombres, sino para facilitarles su salvación eterna.

Muéstrame, Señor, tus caminos; haz que tus sendas pueda alcanzar. Tú, Madre María, guíanos por los senderos de salvación que recorrió tu Hijo Jesús.

«Hijos míos: Yo, vuestra Madre, intercedo por vuestra salvación ante el trono de misericordia de mi hijo Jesús. Haced sacrificios y orad para recibir la gracia y el perdón de mi Hijo. Pedidme ayuda en vuestras tentaciones y pruebas y Yo os auxiliaré».

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.