Miércoles 14 de agosto

14.08.24

Miércoles de la 19ª Semana

EL DON COMUNITARIO

Nadie sustituye a la persona individual en sus decisiones libres y profundas. Sin embargo, el hombre solo, por grande que sea, queda disminuido si no se integra en una comunidad. Ezequiel nos recuerda a la comunidad de los justos, marcados en la frente con la señal de Dios para que no fueran aniquilados ni tocados (Ez 9,6), cuando Jerusalén fuera arrasada. La comunidad de los servidores fieles de Dios es un don y un refugio para el individuo aislado.

Está bien que oremos solos y en secreto; pero también es necesario tener comunidades de oración, que tienen la promesa de una eficacia particular: «Si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo (Mt 18,19). En la comunidad de los que se reúnen en nombre de Cristo, se da una presencia fuerte del Señor: «Allí estoy Yo en medio de ellos» (Mt 18,20). Se da un perdón individual; cada uno ha de perdonar a su enemigo; pero necesitamos también el perdón comunitario: «lo que desatéis en la tierra, quedará desatado en el cielo» (Mt 18,18). La corrección privada «a solas» (Mt 18,15) es buena y útil; pero habrá momentos en que será necesaria la corrección comunitaria para evitar males colectivos y para salvar al hermano equivocado (Mt 18, l7).

Señor Jesús: ayúdame a estimar los dones comunitarios y las riquezas espirituales que dimanan de estar unidos a Ti y a los hermanos en la fe. Aumenta mi estima por las comunidades de los hijos santos de Dios.

«Seguid reuniéndoos en mi nombre. Os llamo a vivir en mi comunidad divina y trinitaria. En mi seno de Padre os acojo como a hijos queridos; en mi Corazón de Hijo os recibo como a hermanos redimidos y amados; en el fuego de amor de Mi Espíritu os purifico como a santos y justificados. Sois comunidad santa Conmigo. Abrid vuestro corazón al perdón y a la fraternidad con los hermanos. Haced entre vosotros comunidad santa de amor».

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.