Miércoles 1 ª Semana
DIO AYUDA A SUS DESCENDIENTES
Jesús da su ayuda a todos. Sabe ayudar a los enfermos de diversos males y en su vida mortal se dedicó a curarlos (Mc 1,34).
Dio su ayuda al joven Samuel y le guió con su palabra y le habló como a un amigo (1 S 3,10) hasta hacer de él un profeta acreditado ante el Señor (1 S 3,20).
Hoy Dios sigue dándonos su ayuda por medio de su Hijo Jesús, el gran profeta para todos los tiempos. Cuando sepamos hasta qué punto Jesús quiere socorrernos, acudiremos a Él, como las multitudes de Galilea y de Judea, a llamar a su puerta: «La población entera se agolpaba a la puerta» (Mc 1,33). Y, al que pide, se le da; al que llama, se le abre (Lc 11,10).
Restáuranos, Señor Jesús, y seremos salvos. Háblanos, que tus siervos escuchan (1 S 3,9). Manifiéstate en los descendientes de Abrahán según la fe, y veremos las bendiciones que le prometiste, realizadas en Jesús, de la estirpe de Abrahán según la carne, y en nosotros, los herederos de la Promesa en el Espíritu. Manifiesta tu ayuda amorosa en nuestros enfermos, que en oración traemos ante Ti (Mc 1,30.34). Proclama tu palabra como ayuda eficaz para el que la acepta como verdad y como poder liberador, que expulsa a los demonios (Mc 1,38-39). Cuida con amor a tu Pueblo, Señor y Dios nuestro.
“El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo C – Ceferino Santos S.J.