Miércoles 19 de febrero

19.02.25

Miércoles 6ª Semana

LA PALABRA Y LA SALIVA DE JESÚS SANAN

Debemos de estar abiertos a los medios de salvación que Dios nos da, cualesquiera que éstos sean. Si la Palabra de Dios no se encarna en la vida y no fructifica, se nos pedirá cuenta estrecha por ello.

Aceptar la palabra de Dios es creerla y obedecerla, como hizo Noé cuando aceptó las órdenes de Dios ante el diluvio. El castigo de Dios para los hombres rebeldes no alcanzó a Noé ni a su familia, que, porque obedecieron a Dios, fueron salvos y pisaron de nuevo la tierra seca (Gn 8,13). El Señor les hizo una nueva promesa: «No volveré a maldecir la tierra a causa del hombre» (Gn 8,21). Es la Palabra de Dios la que nos salva.

El ciego de Betsaida también supo aceptar con fe la palabra y la persona de Jesús para ser salvo. Jesús lo saca de la aldea (Mc 8,23) y el ciego obedece; le unge con saliva los ojos y no se opone a los métodos que Jesús utiliza. Así, milagrosamente, el ciego, ungido con la saliva de Cristo, recupera progresivamente la vista (Mc 8,22-25). Antes, un sordo mudo, ungido con la saliva de Cristo, había recuperado el habla y el oído (Mc 7,31-37). La saliva y la palabra autoritativa de Jesús: Effetá: «ábrete» hicieron el milagro. En el ciego de Betsaida Cristo une también su saliva y su palabra; después de ungirle los ojos le pregunta: «¿Ves algo?» (Mc 8,23).

A Cristo, hoy, le gusta seguir sanándonos con el agua de su Espíritu y con el sonido de su palabra. Tenemos que dejarle que espiritualmente siga ungiendo nuestras llagas y enfermedades con su saliva sanadora y con su Palabra que da vida. Y luego, desde la fe, tendremos que esperar sus efectos bienhechores: más luz espiritual en los ojos de nuestro espíritu; más capacidad de escucha de la Palabra de Dios, encarnada en nuestras vidas; más amor e intimidad con Jesús, al que vemos ante nuestros ojos iluminados de nuevo; más sanación espiritual y corporal y, en consecuencia, más acción de gracias, en nuestro corazón, por las bendiciones recibidas.

“El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo C – Ceferino Santos S.J.