Miércoles 19 de julio

19.07.23

Miércoles de la 15ª Semana

CAMINOS DE REVELACIÓN

Tus caminos, Señor, son misteriosos y extraños. Te muestras a Moisés en una humilde zarza, que arde sin consumirse (Ex 3,2). Te comunicas con él desde una voz, que resuena en medio de la zarza y del fuego: «Moisés, Moisés, … el sitio que pisas es sagrado» (Ex 3,5). «El que es» por encima de todo lo creado se revela en el triple signo de la presencia, la voz y la llama, reflejos palidísimos de la trinidad personal del Dios único. Verdaderamente eres grande, misterioso e incomprensible, Señor. Para sacar a tu pueblo de la esclavitud del Faraón eliges a un pastor de rebaños, Moisés, que tartamudea. Tus caminos, Señor, nos superan.

Te damos gracias, Señor y Padre, porque has querido revelarnos tus caminos a través de tu Hijo Jesucristo (Mt 11,27). ¡Gracias, Padre, por la revelación de tus misterios a los pequeños y sencillos, mientras que se los has ocultado a los sabios y prudentes de este mundo (Mt 11,25)! ¡Dichosos los que llegan a conocerte y Te siguen porque Tú te has querido mostrar a ellos y les atrajiste hacia TI!

En los caminos de dolor, de silencio y oscuridad, de enfermedad y de rechazos nos cuesta descubrirte. Pero Tú, Señor, eres siempre el mismo. Tú nos llevas por el camino de la cruz de tu Hijo Jesús para unirnos más a Él en la purificación, en el sufrimiento … y en la gloria. Así Te revelas Tú, Padre nuestro, a los sencillos.

¡Bendito seas Tú, Señor, en todos tus caminos, misteriosos y sapientísimos!

¡Bendito seas en el secreto curso de la historia, de las almas y de tu Iglesia, revelación de tu Hijo Jesucristo! Amén.

El Pan de la Palabra dánosle hoy” Ciclo A – Ceferino Santos S.J.