Miércoles de la 24ª Semana
DISCÍPULOS DE LA SABIDURÍA
Los que se dejan enseñar y guiar por el Espíritu Santo como discípulos de la sabiduría (Lc 7,35) conocen los caminos del Señor, tan diferentes de los nuestros (Is 55,8), y entienden las razones misteriosas de Dios y los ocultos caminos de su amor.
Los discípulos de la sabiduría reconocen que Cristo es el camino de la verdad y de la vida (Jn 14,6). Saben que se manifestó como hombre, que el Espíritu lo resucitó, que se manifestó a los mensajeros y apóstoles y que fue proclamado a las naciones, creído por el mundo y exaltado a la gloria de Dios (1 Tm 3,16). Cristo es el gran mensaje de salvación que aceptan, comunican y defienden los discípulos de la divina sabiduría.
A los discípulos de la sabiduría se les concederá también un discernimiento de las personas, las cosas y los caminos que a Dios le agradan y de las que rechaza, No confundirán a Juan, el Bautista penitente, con un endemoniado (Lc 7,33) ni a Cristo, el Santo Hijo de Dios, con un comedor y un bebedor (Lc 7,34). La sabiduría de Dios no lleva a juicios equivocados y erróneos, sino que nos guía a la verdad, que es vida, luz y esperanza.
Haznos, Señor, discípulos dóciles de tu Espíritu de sabiduría.
Derrama sobre tu Iglesia en abundancia tus dones de saber y conocimiento, de ciencia y de verdad que viene de lo alto.
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.