Miércoles de la 3ª Semana
DIOS CON NOSOTROS
Dios sueña con restaurar y perfeccionar su obra en nosotros. El pecado de los hombres y la acción del maligno destruyen el plan maravilloso que Dios había pensado para nuestra indigente humanidad. Así, Él tiene que estar continuamente a nuestro lado y con nosotros para que no seamos derrotados y recuperemos nuestra dignidad primera según el plan de la creación: «Yo estaré contigo en tus empresas; acabaré con todos tus enemigos» (2 S 7,9), puede decirnos Dios a nosotros como un día le dijo a David. Y puede añadirnos como a Salomón: «Yo seré para ti un padre y tú serás para mí un hijo; si te tuerces, yo te corregiré con varas y golpes, como suelen los hombres» (2 S 7,14). Dios nos quiere cercanos a Sí: «Tu casa durará por siempre en mi presencia» (1 S 7,16).
Todo va a depender de cómo recibamos a Jesús. Él viene a nosotros como Semilla de Dios y como Palabra de vida. ¿Cómo recibimos este don de Jesús y su persona divina? ¿Le acogemos superficialmente y con un corazón duro, como el borde de un camino, donde la semilla de Dios no echa raíces y Satanás se la lleva? (Mc 4,15). ¿Le recibimos con alegría momentánea, pero somos inconstantes y olvidadizos en las persecuciones y dificultades (Mc 4,17)? O acaso, ¿los afanes de la vida y los deseos de las cosas mundanas ahogan, como zarzas (Mc 4,19), la presencia transformativa de Cristo en nosotros? O, tal vez, ¿aceptamos con corazón sincero a Cristo como semilla en tierra buena, y Le recibimos con espíritu generoso para que Él fructifique en nosotros con abundancia de dones espirituales? (Mc 4,20).
Señor Jesús: queremos entregarte nuestras vidas y recibirte como Semilla de vida eterna en nosotros. Queremos que Tú seas germen de vida divina que produzca el ciento por uno en todos. Renuévanos según tus divinos planes, para que seamos restaurados y santificados por Ti, que moras en nosotros.
«Os purificaré y os perfeccionaré para que deis mucho fruto. Os preparo para que viváis siempre en mi presencia santificadora. Acepto la ofrenda que me hacéis de vuestros sufrimientos, sacrificios y trabajos, de vuestros gozos y de vuestras vidas. Quiero haceros míos para siempre».
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.