Miércoles 3 de julio

3.07.24

Santo Tomás, apóstol

Miércoles de la 13ª Semana

COMUNICACIÓN DE FE

La fe favorece nuestra relación iluminada, personal y firme con Dios y con sus misterios. Santo Tomás apóstol no creyó el testimonio de los otros discípulos, que le dijeron que habían visto al Señor resucitado. Tomás exige de Cristo, resurgido de la muerte, una relación de contacto físico para creer: «Si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no creo» (Jn 20,25).

No conoce Tomás que hay una comunicación con Cristo por la fe, más profunda e iluminadora. Desde la fe se le ve y se le conoce espiritualmente y por la fe se le toca y se mete la mano en la llaga del costado de Cristo y se conocen los latidos de su amor. Cuando recibimos el don de la fe, ya no conocemos solamente el exterior de Cristo; penetramos su interior, entendemos sus palabras y reconocemos su divinidad: «Señor mío y Dios mío» (Jn 20,28).

Por la fe conocemos cómo Dios nos transforma en morada de su Espíritu (Ef 2,22). La fe nos introduce en la comunidad de la familia de Dios (Ef 2,19) y participamos del mismo conocimiento de los apóstoles y de los profetas, sobre cuyo cimiento estamos edificados (Ef 2,20). De cuántos dones sobrenaturales estuvo privado Tomás por sus faltas de fe, hasta que por gracia del Señor Jesús vio y creyó.

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.