Miércoles 6 de septiembre

6.09.23

Miércoles de la 22ª Semana

DIOS HIZO CRECER

Fue Dios quien hizo que naciera en el hombre la criatura nueva a la vida de la gracia, de la fe, del amor y de la esperanza (Col 1,4-5). Y Dios es el que la hace crecer hasta llegar a la estatura programada en Cristo Jesús. Dios es también el que logra que el mensaje de la verdad crezca, se propague y dé fruto en el mundo entero (Col 1,6). Epafras fue colaborador de Dios con San Pablo en Colosas (Col 1,7), pero el crecimiento en la fe, en el amor y en la esperanza entre los creyentes fue obra de Dios solo.

Existen muchos enemigos del crecimiento espiritual en Dios; hay infecciones que vienen del hombre viejo y de los instintos carnales y que ahogan la pujanza de Dios en nosotros: envidias, contiendas, enfrentamientos y bandos, que provocan que unos sean de Apolo, otros de Pedro y otros de Pablo, cuando la verdad es que somos sólo de Dios y de su Cristo, que murió por todos nosotros.

A causa de estas y otras enfermedades del alma y del cuerpo, Cristo tiene que restaurarnos para que obtengamos de nuevo mejoría y crecimiento en el Señor. Jesús es el que renueva y sana a la suegra enferma de Pedro (Lc 4,39); Él es el que cura los enfermos «poniendo las manos sobre cada uno» (Lc 4,40) y el que expulsa demonios (Lc 4,41) para hacernos nuevos y salvos en Cristo Jesús. Dejemos libertad a Cristo para que siga haciendo el bien entre otros pueblos y ciudades (Lc 4,44).

¡Gracias, Padre Santo, por la vida y las bendiciones que nos has dado por tu Santo Hijo Jesús!

Aumenta la salvación de tu Hijo en nuestro mundo.

Haznos crecer en la fe, en la esperanza y en el amor.

Transfórmanos en Iglesia pura y santa a tus ojos. Amén.

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.