Miércoles 7 de agosto

7.08.24

Miércoles de la 18ª Semana

HACIA LA PATRIA CELESTE

Hacia esa patria celeste caminamos. «Camina Israel a su descanso» (Jr 31,2). No tenemos aún evidencia de ese destino glorioso, pero sí seguridad desde la fe; pues, aunque «el Señor se nos apareció de lejos» (Jr 31,3a), no nos puede engañar y ha hecho con nosotros un pacto eterno de amor (Jr 31,3b). «Levantémonos, pues, y marchemos hacia Sión, al Señor nuestro Dios» (Jr 31,6).

La oración nos eleva hacia el Señor. Cristo nos dio ejemplo cuando «subió al monte a orar» (Mt 14,23). La oración nos va alcanzar, por lo menos, las migajas que caen de la mesa (Mt 15,27) del Padre, mientras llegamos al banquete definitivo.

¡Gracias, Padre, porque nos revelas la patria gloriosa y esperada! ¡Gracias porque nos has dado como guía para el camino a tu mismo Hijo Jesús, que tiene todo poder para salvarnos! Gracias porque nos das la fuerza y el aliento para nuestra ruta y nuestro éxodo.

«Hijo mío: empiezas a subir a mi monte y hacia mi Patria ya aquí abajo, cuando te vacías de ti para que Yo te llene, cuando te olvidas de ti mismo, cuando sabes perder. Subes hacia Mí, tu Dios, cuando te agotas en un servicio, cuando aceptas tu cruz, cuando compartes lo que tú necesitas, cuando enjugas las lágrimas del que llora y rezas desde el corazón del mundo. Cuando pones tu voluntad en mis manos, ya aquí abajo has comenzado a pregustar mi Reino».

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.