Miércoles de la 5ª Semana
PURIFICADOS ANTE DIOS
«Lo que sale de dentro, (esto es, de la libre voluntad del hombre que elige el mal), eso sí mancha al hombre» (Mc 7,20), nos dice Cristo. Dios quiere que del corazón del hombre broten el perdón, la santidad y la justicia: «Te ha elegido tu Dios para que actúes con justicia» (1 R 10,9). Pero de dentro del corazón del hombre, en vez de sumisión, brotaron la codicia, la desobediencia, la rebeldía y el mal moral. El hombre quedó degradado ante Dios.
Incluso los actos moralmente buenos pueden quedar manchados por motivaciones egoístas y por deseos de la propia estima y honor humano: «No hagas limosna con el fin de ser honrado por los hombres» (Mt 6,2). Las maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro (Mc 7,23). Purifícanos, Señor, en nuestro interior y todo quedará limpio. Ayúdanos con tu gracia para que quedemos cambiados con tus bendiciones como el rey Salomón: «En sabiduría y riquezas superas todo lo que yo había oído» (1 R 10,7b).
«Hijos míos: de vuestro interior brotan el orgullo, el ansia de estar sobre los otros, las divisiones y los enfrentamientos. Aún no estáis convertidos de veras a Mí. Aún buscáis vuestro interés y lucháis con los otros por defenderlo. Mis intereses son los que tenéis que defender y no los vuestros. Rasgad vuestros corazones y dejaos reconciliar por Mi».
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.