Miércoles 8 de enero

8.01.25

ENVUELTOS EN SU AMOR

Queremos empezar un nuevo año creciendo en el amor de Dios. «Dios es amor» (1 Jn 4,8) y para conocerlo necesitamos vivir en su amor: «el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios» (1 Jn 4,7). El amor, unido a la fe, tiene una capacidad cognoscitiva especial, que viene de la esencia de Dios, que es amor eterno e infinito.

El amor de Dios se hace cercanía en su Hijo único, enviado al mundo para que vivamos por medio de Él (1 Jn 4,9), pues es la Vida que ha venido al mundo. La vida de Dios es amor y se nos comunica con su amor.

El amor de Dios en su Hijo Jesús es un amor sacrificado, que expía nuestras ofensas y se ofrece como propiciación por nuestros pecados (1 Jn 4,10) porque es amor que se entrega hasta la muerte. El amor de Dios por nosotros se manifiesta en Jesús como amor misericordioso, que tiene lástima de los hombres que andan como ovejas sin pastor (Mc 6,34).

El amor de Dios en Jesús es un amor que nos congrega y que nos une. El amor de Jesús no acepta la sugerencia excluyente de sus discípulos ante sus seguidores: «Despídelos» (Mc 6,36). El amor de Jesús nos unifica en comunidad eclesial «por grupos de ciento y de cincuenta» (Mc 6,40), porque nos quiere junto a Él.

El amor de Dios en Cristo es un amor que nos enseña a amar y servir a los demás: «amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios» (1 Jn 4,7). El amor de Cristo se manifestaba en obras de poder y de servicio más que con palabras: Jesús «dio los panes a los discípulos para que los sirvieran» (Mc 6,41). El amor de Cristo es un amor que se hace alimento y eucaristía de amor por nosotros: «Alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos» (Mc 6,41).

«Aprended de mi amor por los hombres. He venido a entregaros mi amor infinito. No asustéis por su inmensidad ni por la grandeza de su ternura. Dejad que mi Amor os convierta en hijos, os invada y os glorifique. Vivid para mi Amor. Vivid en él».

Gracias, Jesús, que vives entregándote cada día en ofrenda continuada de amor. Rodéanos, Señor, con tu amor inacabable. Amén.

“El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.