Miércoles 8 de noviembre

8.11.23

Miércoles de la 31ª Semana

DESIGNIO DE AMOR

El amor a Dios y a su Ungido, Jesús, ocupa el primer puesto en la vida del discípulo de Cristo: «Quien no pospone en el amor a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos… e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío» (Lc 14,26). El anteponer otras cosas al amor de Cristo implica una derrota (Lc 14,32). El amor a Jesús es prioritario a otras opciones, incluso buenas, y ha de anteponerse a todo.

Dios busca activar este designio hasta ponemos al servicio amoroso de nuestros hermanos los hombres, buscando su bien, su salvación y el que Cristo ocupe el primer puesto en sus vidas y no nuestros intereses personales. No podemos buscar en el amor de nuestros hermanos la satisfacción de nuestros egoísmos, sino más bien la entrega de los otros al designio amoroso de Dios: «Uno que ama a su prójimo no le hace daño» (Rm 13,10); no le arrastra hacia el pecado, que es el máximo mal, sino que le ayuda para que pueda cumplir los mandatos de Dios: «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás» (Rm 13,9).

Llevar a un hermano al pecado, no es amable; es odiarlo y quererlo mal. «Amar es cumplir la ley entera» (Rm 13,10b). El que viola la ley, no ama ni da el primer lugar a Cristo como Señor.

Jesús santo y amable: Quiero amarte a Ti sobre todas las cosas; deseo que Tú seas el centro de mi vida y el primero en la vida de mis hermanos.

Líbranos de los engaños del falso amor y que tu amor perfecto y santo triunfe en nosotros. Amén.

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.