Miércoles de la 18ª Semana
Santa Teresa Benedicta de la Cruz Patrona de Europa
AMOR DE PREDILECCIÓN
El amor de Dios es universal y se extiende a todas sus criaturas. Él ama todo lo que salió de sus manos y no odia nada de lo que hizo (Sb 12,25). Dentro de la creación ama de un modo especial al hombre, hecho a su imagen y semejanza, hasta tal punto que nos entregó a su Hijo unigénito por nuestra salvación: «Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo unigénito, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna» (Jn 3,16).
A veces, Dios nos prueba y parece que nos esconde su amor y su ternura: «No está bien echar a los perros el pan de los hijos» (Mt 15,26), dijo Cristo a una mujer cananea. Pero esta mujer siguió creyendo en el amor y en el poder de Cristo, que la escuchó y curó a su hija endemoniada y enferma (Mt 15,28).
No es Dios quien no nos ama, sino nosotros los que decimos que Dios no nos ama cuando surgen las grandes dificultades del camino y los gigantes, hijos de Anac (Nm 13,34), que nos cortan el paso. Y Dios, que ama también a sus hijos rebeldes, porque los ama, los castiga. Israel tuvo que esperar cuarenta años en el desierto antes de entrar en la tierra, explorada durante cuarenta días por sus espías, porque el pueblo no creyó que Dios iba a poner en sus manos a los gigantes que la habitaban: «Cargaréis con vuestra culpa, un año por cada día, cuarenta años» (Nm 14,34). Dios ama a los que corrige y prueba.
Dios tiene por cada uno de nosotros un amor personal. Él busca una relación íntima y profunda con cada uno desde que nos llamó a su servicio y a la fe. Nos da las gracias personales necesarias para ejercer nuestra misión y nuestro ministerio en la Iglesia y nos lleva a vivir una entrega mutua de fe y de amor entre las tres personas divinas y la persona humana, amada por Dios.
¡Gracias, Señor y Padre, por tus elecciones de amor personal y por tu predilección de ayer, de hoy y de mañana! Descúbrenos las muestras escondidas de tu amor íntimo con nosotros para que sepamos vivir siempre en acción de gracias por tanto bien recibido. Amén.
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J