Domingo 24 de diciembre – Nochebuena

24.12.17

Vigilia de Navidad

POR OBRA DEL ESPÍRITU SANTO

Ya llega la salvación que nos libra de nuestros enemigos. Ahora, «rompe ya la aurora de la justicia y su salvación llamea como antorcha» (Is 62,1). Ya llega la hora dichosa del nacimiento de Jesús, engendrado de María Virgen «por obra del Espíritu Santo» (Mt 1,18). No podía ser engendrado por obra el varón el que tiene por único Padre a Dios y viene a salvarnos de nuestros pecados. Tendría que nacer por obra del Espíritu de santidad el que iba «a salvar a su pueblo de todos sus pecados» (Mt 1,21). El Ungido y el Santo de Dios debía ser concebido por la unción santa del Espíritu y no de semilla de hombre pecador.

Por obra del Espíritu Santo, «sacó Dios de la descendencia de David, según lo prometido, un Salvador para Israel: a Jesús» (Hch 13,23). «La criatura que hay en María viene del Espíritu Santo» (Mt 1,20). San Agustín lo proclamó así en sus Sermones: «Hubieses muerto para siempre si Él no hubiera nacido en el tiempo; nunca te hubieras visto libre de la carne del pecado, si Él no hubiera aceptado la semejanza de la carne de pecado. Una inacabable miseria se hubiera apoderado de ti, si no se hubiera llevado a cabo esta misericordia. Nunca hubieras vuelto a la vida, si Él no hubiera venido a tu muerte. Te hubieras derrumbado, si Él no te hubiera ayudado. Hubieras perecido, si Él no hubiera venido» (PL 38:997).

Por obra del Espíritu Santo, va a nacer «Dios con nosotros», Enmanuel (Mt 1,23). Con la ayuda del Espíritu, María da a luz un Hijo; y con la luz del Espíritu, San José le pone por nombre Jesús (Mt 1,25). Llegó la hora de la alegría del Espíritu Santo.

Que El continúe la obra del gozo de Dios en todo su pueblo. Amén.

“El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A  –  Ceferino Santos S.J.