victor gregorio
EQUIPO NACIONAL

Rocío Pemán Ybarra

Soy Rocío Pemán Ybarra. Tengo 66 años, resido en Sevilla, pertenezco al grupo de oración Corazón de María y estoy en la RCCE desde 2001.
Presentación personal
Rocío Pemán Ybarra. 67 años, natural de Sevilla. Casada, cuatro hijos y ocho nietos.

A lo largo de mi vida he trabajado en el primer parlamento de Andalucía y en banca. Actualmente gestiono una explotación agrícola. Me gusta el deporte.

Conocí la Renovación en el año 2000 a través de una amiga que pertenece al grupo “Corazón de María” que se reúne en la parroquia donde imparto catequesis infantil desde hace muchos años.

En el 2001 hice un SVE y me quedé en el grupo “Corazón de María”, donde fui servidora. He pertenecido al ED de Sevilla durante tres años y estos dos últimos como coordinadora diocesana.

¿Qué sentiste o como viviste el ser elegida para formar parte del ESN?
Para ser sincera cuando llegué el viernes al retiro, lo único que se me venía a la cabeza era: “Qué haces aquí?”. Empecé a ponerme un poco nerviosa.

Cuando al día siguiente el padre Javier pronunció mi nombre sentí una paz indescriptible que me acompañó durante el resto del retiro y me invadió un sentimiento de gratitud al Señor por elegirme para que colabore con El en su obra de salvación.

Visión para la RCCE
Creo que la RCCE debe mantenerse fiel a su misión de anunciar, impulsados por el Espíritu, a Jesucristo haciendo presente la experiencia de pentecostés y firme en no perder su esencia y su identidad.

Para ello propongo:

  • Evangelización: Promoviendo los SVE y todo lo que nos lleve al “primer anuncio”. Potenciar que los grupos sean auténticas comunidades de fe, donde haya un acompañamiento y una formación para que los hermanos puedan seguir creciendo en la fe.
  • Unidad: Fomentarla entre los grupos, de forma que pueda darse una colaboración eficaz en la evangelización, en la misión que el Señor nos encomiende. Además de un mayor conocimiento y afecto entre todos los hermanos.
  • Comunión con la iglesia:Trabajar en comunión con la Iglesia. Y hacerse más presente y visible en ella.
Revista Nuevo Pentecostés, 219
2025