Reseña del encuentro del Ministerio Nacional de la Salud 2012

31.03.13

CiscoMengualEn el fin de semana del 16 al 18 de Noviembre de este año se ha celebrado el encuentro abierto de profundización del Ministerio de la Salud en la casa “Cristo Rey” de Pozuelo de Alarcón. Allí nos hemos reunido en el nombre del Señor para reflexionar y orar sobre la evangelización del mundo del sufrimiento a través de los hermanos concretos que sufren de cualquier modo y a los que acompañamos en su enfermedad, sus angustias, sus heridas, o simplemente su caminar espiritual.

Como guía de esta reflexión en apertura al Espíritu hemos usado la misma palabra de Dios inscrita en el lema del encuentro: “En todo esto salimos más que vencedores gracias a aquel que nos amó” (Rm 8,38).

Pues es desde esta convicción; la de que Dios tiene siempre un camino, una revelación, un acompañamiento, que nos hace salir vencedores de cualquier obstáculo o sufrimiento hacia una luz mayor. Por eso el subtítulo del retiro era: “La respuesta del Corazón de Dios ante el sufrimiento”. Respuesta que no es, como podría quizá pensarse, la de la simple atención al que sufre; sino que se engloba en un contexto de evangelización (e incluso de “nueva evangelización” como tanto se dice ahora) de las dificultades de la existencia y del caminar cristiano.

Meditamos juntos y compartimos experiencias que nos hacen ver con mayor claridad cómo es absolutamente necesario que, desde nuestra espiritualidad carismática, superemos los esquemas simplistas que consideran el sufrimiento como una cosa en cierto modo “aparte” (y para especialistas) del caminar cristiano, que se ocuparía solo de una espiritualidad desencarnada. No, no es así; quien no se aproxima al sufrimiento humano, propio y ajeno, tampoco se aproxima a la realidad espiritual del ser humano que no puede ser separada de sus crisis y problemas.

En última instancia lo que proclamamos es la cruz de Cristo; pero la cruz gloriosa de Cristo resucitado y vencedor que nos otorga la victoria; una victoria que se manifiesta en luces, dones y carismas para acompañar, vivir en el Espíritu y a veces sanar, incluso físicamente, los dolores del ser humano creyente.

Reflexionamos juntos, oramos juntos y nos abrimos juntos a la luz del Espíritu sin desdeñar los auxilios que pueden otorgarnos las ciencias humanas como la psicología, con sus descripciones de las etapas que la persona con problemas atraviesa normalmente; pero sabiendo siempre que uno solo es el Señor y a Él le pertenecen el honor y la gloria; como nos hizo sentir con su presencia claramente sentida en este retiro en la adoración y en la acción de gracias.

Bendito sea el Señor que no se olvida de su pueblo y le convierte en vencedor más allá de la tristeza y la alegría humanas.

José Francisco Mengual (MNSalud. Levante)